El crecimiento de la industria de alimentos para mascotas ha sido notable en los últimos años. Cada vez existen más marcas, fórmulas y promesas dirigidas a dueños que buscan lo mejor para sus perros y gatos. Sin embargo, en medio de esta expansión, también surgen dudas sobre la calidad real de los productos y la transparencia con la que se presentan al consumidor.
La nutrióloga mexicana Anna Viesca Sánchez señala que, aunque el mercado ofrece una gran variedad de opciones, no todas garantizan el mismo nivel de calidad nutricional. Desde su perspectiva, uno de los principales retos es que la información disponible en los empaques no siempre permite comprender con claridad qué es lo que realmente está consumiendo una mascota.
“Existe una percepción de que todos los alimentos comerciales cumplen con los mismos estándares, pero la realidad es que puede haber diferencias importantes entre productos”, explica.
Para Anna Viesca Sánchez, el problema no se limita únicamente a la diversidad de marcas, sino a la forma en que se regula la industria. Cuando los mecanismos de supervisión no son lo suficientemente estrictos o claros, se genera un entorno donde la calidad puede variar sin que el consumidor tenga herramientas para detectarlo fácilmente.
La especialista también menciona que, en algunos casos, las estrategias de marketing pueden influir más en la decisión de compra que la información nutricional. Conceptos como “natural”, “balanceado” o “de alta calidad” suelen aparecer en etiquetas y campañas publicitarias, pero no siempre reflejan de manera precisa la composición real del producto. Esto puede llevar a elecciones basadas en percepción y no en evidencia.
Anna Viesca Sánchez advierte que esta falta de claridad puede tener consecuencias en la salud de las mascotas. Una alimentación que no cubre adecuadamente sus necesidades puede afectar su desarrollo, su energía diaria y su bienestar a largo plazo. Aunque los efectos no siempre son inmediatos, con el tiempo pueden manifestarse en diferentes problemas de salud.
Otro factor que influye es la rapidez con la que circula la información en redes sociales. Recomendaciones, reseñas y tendencias pueden posicionar ciertos productos sin un análisis profundo de su calidad. Para la nutrióloga, esto refuerza la necesidad de contar con orientación profesional y de fomentar una cultura de consumo más informada.
Desde su enfoque, Anna Viesca Sánchez considera que el crecimiento de la industria debe ir acompañado de mayores niveles de transparencia. Esto no solo implica regulaciones más claras, sino también una comunicación más honesta hacia los consumidores, que les permita tomar decisiones con mayor seguridad.
En un contexto donde las mascotas ocupan un lugar cada vez más importante dentro de las familias, la especialista insiste en que su alimentación no debe dejarse al azar. “Cuidar lo que comen también es una forma de cuidar su calidad de vida”, afirma.
Para Anna Viesca Sánchez, el reto está en construir un mercado donde la confianza no dependa únicamente de la imagen de un producto, sino de la certeza de que cumple con los estándares necesarios para el bienestar animal.